Tot el que necessites per anar al teatre

De la miss a la mitad

De la miss a la mitad

De la miss a la mitad és un espectacle que fusiona teatre i cabaret per explicar-nos l’apassionant història d’Adolfo, un Billy Elliot veneçolà i homosexual que somia amb ballar, aconseguir la fama i viatjar per tot el món. Després d’escapar de la misèria del seu país i aconseguir un cert reconeixement a Barcelona com a ballarí i com a transformista en la companyia CHICO’S MAMBO, una malaltia li obligarà replantejar la seva vida i li ajudarà a descobrir l’autèntic valor de la diferència.

Passió, lluita, transformació, reivindicació, acceptació i autenticitat són els elements clau de la vida d’Adolfo, que la seva màxima és ser feliç en l’adversitat.

Muntat en les seves sabates de taló, aquesta orgullosa diva del Paral·lel ens explica l’altra cara de l’èxit amb el seu particular sentit de l’humor, reivindicant la seva faceta artística per sobre de la seva discapacitat visual, en un espectacle intens, agredolç, nostàlgic, amb pinzellades de cabaret, ritmes llatins i música de Raffaella Carrá.

Valoració col·laboradors

Valoració espectadors
  • Carmen Mena

    ENTRE LA DANZA Y EL CABARET
    A la salida del Teatre Almería después de ver “De la miss a la mitad”, recuerdo esa famosa frase de Bertold Brecht: “Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida, esos son los imprescindibles”.
    Sí, sin lugar a dudas, Adolfo (Colmenares) Álvarez es uno de esos hombres imprescindibles, de esos que luchan con pasión y una gran dosis de alegría. Todos los que le conocemos siempre hemos pensado que su manera de enfrentar la vida es puro teatro. Y ese ha sido el reto que ha asumido Emili Corral al darle formato de cabaret a las vivencias de este bailarín venezolano, que el verano de 1992 cruzó el charco para llegar a Barcelona. El joven dramaturgo y director ha sabido escuchar al personaje y brindarle un guión con las escenas precisas para abarcar una trayectoria vital, que por una parte hicieran honor a la realidad, y por otra, ofrecieran al espectador una experiencia teatral con su dosis de humor, música y baile. La dirección cuida las diferentes atmósferas y el ritmo trepidante de principio a fin.
    Por su parte, Adolfo que no se dejó tentar por el formato del monólogo, explota al máximo su vena histriónica y su versatilidad al abordar los personajes de sí mismo en las diferentes etapas de su vida. Una vez su querido profesor de danza en Caracas, el Negro Ledezma, le dijo que un artista era un mucho de talento y otro tanto de disciplina y compromiso. Tres cualidades que Adolfo pòsee dentro y fuera del escenario, las cuales le han permitido afrontar con entereza las adversidades vitales, entre ellas, la pérdida de visión.
    Completan el elenco Judih Saula, camaleónica actriz que da vida media docena de personajes y Jota Cortés que es el personaje- regidor encargado del delicado engranaje de cambio de escenas y vestuarios.
    Gracias a todos por este trabajo que nos recuerda la importancia de la alegría para darle sentido a la Vida.

    16/11/2016