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Carmen Machi: Juicio a una zorra

Carmen Machi: Juicio a una zorra

Carmen Machi interpreta Helena de Troia. La dona a qui s’acusa d’haver desencadenat la guerra antiga més famosa, però “qui es pot creure que tot aquell desplegament era per mi?”

En aquest muntatge teatral, ideat per encàrrec pel Festival de Mérida 2011, Miguel del Arco recull un nou punt de vista del mite: el de la protagonista. Helena de Troia (Carmen Machi) reivindica el seu paper a la història, una història que sempre l’ha fet culpable, des que la va explicar Homer fins que la va parodiar Offenbach. Com diu del Arco: “Una de les dones més famoses i, possiblement, una de les més menyspreades que reclama el dret a triar les paraules que conformen la seva història”

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Valoració col·laboradors

Valoració espectadors
  • maría j gonzález mondaza

    Introducirse sola en el espacio, hacer la representación casi al desnudo de piel y alma, escupir, gritar, blasfemar contra todos y contra una misma… Machi encarna un personaje derrotado pero grandioso, con una energía inigualable que a cada momento lucha para sacarlo a flote, deconstruyendo la historia patriarcal de donde procede, sacándolo de la ignominia, del machismo, del odio. Porque hasta hace muy poco “las personajes femeninas” vivían encerradas en compartimentos cerrados. Enhorabuena a la actriz que lo da todo.

    30/01/2016
  • Avui he vist en el Goya aquesta obra, un text de Miguel del Arco que amb el seu peculiar segell tracta amb cruesa i petites pinzellades còmiques ( algunes m’han sobrat ), la figura d’Helena de Troya i haig de dir que m’ha agradat molt. Fantàstica posada en escena, minimalista i molt encertada així com una perfecta il·luminació. Però en definitiva qui fa que tot això fructifiqui és Carmen Machi, actriu a la que la meva admiració va in crescendo cada vegada que veig un nou treball seu i que avui m’ha captivat totalment, una masterclass actoral per a l’espectador, bestial. Després del que he dit no fa falta aclarir que cal veure-ho sí o sí, encara que el diumenge és l’últim dia, però espero que torni. El teatre ple i apagar les llums i el públic dempeus amb bravos i llargs aplaudiments. Quin goig.

    30/01/2016
  • Joaquín Arias

    Carmen Machi no es una actriz. Sería injusto llamarla con ese nombre porque, en su caso, se queda muy corto. Habría que inventar un nuevo término para estas intérpretes que terminan convertidas en su personaje, sin que sepas diferenciar dónde acaba el rol y donde empieza la persona. Un término que en el panorama actual yo solo usaría para ella y para Blanca Portillo, dos artistas capaces de defenderlo todo: desde la comedia más ligera a la tragedia más clásica, elevando la calidad de un texto hasta el infinito. Machi llega al escenario y la gente ríe: es Aída, siempre lo será, pero le bastan dos minutos para hacértelo olvidar y callar las toses del patio de butacas creando una tensión dramática que fluye durante el resto de la obra. Y no porque sea sencillo: defiende un monólogo complicado, con un lenguaje tomado de las grandes tragedias clásicas que se salpica de referencias actuales, algo que salva gracias a su naturalidad y a su juego de seducción innato que acaba por convencerte de que ella fue la mujer más bella del mundo. Porque lo fue, de eso no cabe duda cuando llegan los aplausos. Alabo el amplio estudio que se esconde tras el texto de Miguel del Arco, aunque en ocasiones me faltase la resolución de algunos detalles planteados en el inicio, como el tema del juicio o el de la visión machista de la Historia, que creo que se pierden en un final solo justificado por el estado de embriaguez del personaje. Pero no me hagan mucho caso. Tal vez fui yo, que a esas alturas ya no veía un texto sino una diosa de la escena que me seducía desde las tablas: otro mortal rendido a los pies de una Helena de Troya que nunca más podrá tener otro rostro.

    26/01/2016