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Falsestuff. La muerte de las musas: Fake forgers

Falsestuff. La muerte de las musas
5/07/2018

Para hablar de Falsestuff, me resulta inevitable recordar Atraco, paliza y muerte en Agbanäspach, obra de 2013 que los jovencísimos Nao Albet y Marcel Borras representaron en la misma sala pequeña del TNC.  Y es que el que fue el último trabajo de la compañía T6 tiene mucho que ver con el que ahora nos ocupa. Retomamos los elementos metateatrales, las estridencias, las influencias cinematográficas, el humor negro, los giros de guion y el formato espectacular. Teatro rápido, fresco y gamberro en el que el nada es lo que parece vuelve a ser norma. Puro estilo Nao&Marcel.

En esta ocasión pero, Falsestuff es también un juego de forma. El enigmático Boris Kaczynski, encarnado por el cómico americano Jango Edwards con una espontaneidad muy ligada a su personalidad y carisma, busca por venganza al misterioso falsificador André Féikiévich. A medida que se encuentra con varios de sus colaboradores, estos le representan la vida de André desde su infancia hasta el momento presente, otorgando a cada etapa un formato escénico distinto. Vemos danza contemporánea – de la mano de la bailarina Sau-Ching Wong-, videocreación en directo al estilo Agrupación Señor Serrano, un western musical, una farsa teatral, un discurso expositivo y hasta un coloquio postfunción a mitad de la misma. No es gratuito que los creadores compartan escenario con un equipo multidisciplinar internacional. En total, 9 artistas que interpretan a más de 40 personajes en 11 idiomas distintos, todos ellos sobretitulados en una puesta en escena complejísima y espectacular. Las luces, los grandes decorados –con escenografía de Adrià Pinar en colaboración con Oscar van der Put-, la música y la voz en directo, los extravagantes y múltiples vestuarios –ideados por Vera Moles en colaboración con Maria Gasa– y el uso de los espacios, platea y telón incluidos –que pena que este último cada vez se utilice en menos obras-, contribuyen a mantener la atención de un sorprendido espectador que lo largo de los recortables 190 minutos de espectáculo entiende que cualquier nueva vuelta de tuerca es posible.

Sin embargo…

Lee la crítica completa aquí: https://www.masteatro.com/falsestuff-critica/

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