Tot el que necessites per anar al teatre

ES lo que ES

ES lo que ES

Aquesta vegada la companyia Ombra Teatre indaga sobre l’entorn en què vivim i ens apropa a l’estat de vulnerabilitat a través d’escenes quotidianes.

El llenguatge prové de la comèdia de l’art, on mitges màscares i personatges que són estereotips de l’actualitat ens confronten amb la realitat.

És un humor molt present, irònic i gairebé arriba a lo sarcàstic. Aquests personatges ens parlen sense tabús dels problemes de la societat, del que no volem veure o del que no ens atrevim a dir. El muntatge es divideix en diferents escenes que són conduïdes per la narració d’un avi que explica la seva vida. Un avi com el que serem tu i jo en un futur no molt llunyà.

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Valoració col·laboradors

Valoració espectadors
  • Tuve la suerte de ganar dos entradas para ver una de las obras de ciclo “Yo Gesto” de la Sala Fènix. A la hora de escoger cual de los cinco espectáculos me interesaba más me decanté por este porque su sinopsis era la más clara e interesante de todas. Sin embargo, gustándome tanto el teatro gestual, el espectáculo dejó mucho que desear.
    A nivel interpretativo, la persona que mejor se defendía era la actriz. Los otros dos actores parecían el mismo personaje con diferentes máscaras. Y aun si se hubiesen quitado las mascaras, el texto era muy pobre. Está claro que en teatro de mascaras la acción es más importante que la palabra, pero si la parte gestual no es clara y debes apoyarte en el texto, éste debe defenderse mejor. Faltaba articulación, repetían mucho las bromas… Parecían buscar la risa del público cuando ésta, de estar todo bien hecho, llega sola.
    En cuanto a gesto, me dio la sensación de ser el trabajo final de un taller de máscara porque era una sucesión de ejecución de técnicas (cuyos cuerpos no estaban bien organizados, cabe decir). A veces introducían acciones tan típicas que parecían querer exhibir sus conocimientos más que querer expresar algo. Y hay que decir que la intención de la obra es buena (querer denunciar los tabús de la sociedad) pero la ejecución está mal realizada. Abordaban tan explícitamente estos temas que no despertaban interés alguno.
    El objetivo de todos los personajes era crear una sensación de malestar en el espectador dirigiéndose directamente a él. El hecho de que en la mayoría de escenas no hubiese un conflicto hacía que éstas perdiesen ritmo y fuese difícil seguirlas. La única que despertó mi curiosidad fue la última de los dos ancianos, uno de los cuales tenía el objetivo de sentarse y el otro no le dejaba. Todo lo demás se hizo pesado.
    El director es uno de los mismos actores. Creo que, antes de llevar la obra al público, hubiese estado bien tener otro ojo externo para corregir todos estos errores.
    Espero no ser muy dura y que los actores, de leer esto, lo tomen como una crítica constructiva.

    22/05/2016