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VÍNCULOS EXPLOSIVOS

Cesc Gay vuelve a poner a la familia contra las cuerdas

‘53 domingos’ convierte una decisión sobre un padre mayor en una batalla entre hermanos

Tomar decisiones sobre los padres cuando se hacen mayores nunca es sencillo. Aún menos cuando hay que poner de acuerdo a tres hermanos que arrastran agravios y convierten cualquier comentario en el inicio de una batalla. Este es el territorio de 53 domingos, la comedia escrita y dirigida por Cesc Gay que llegará al Teatre Condal del 9 al 27 de septiembre.

La obra reúne a tres hermanos ante una cuestión que no pueden aplazar: qué deben hacer con su padre de 86 años, que vive solo y empieza a tener comportamientos difíciles de entender. El encuentro debía ser ordenado y práctico, pero pronto queda secuestrado por las rivalidades, los silencios y unos reproches que tienen poco que ver con el problema que los ha reunido.

La preocupación por el padre pone en marcha la historia, pero el centro de la pieza es la relación entre los hijos. “El motor de 53 domingos no es el padre, sino la relación que mantienen los tres hermanos y su evolución”, explica Gay. Para el director, pensar que una familia debe funcionar siempre como un bloque sin fisuras es tan ingenuo como dar por hecho que todos los matrimonios son felices. “No hay ningún lugar donde no exista el conflicto”, comenta, y ese conflicto puede estallar por la razón más insignificante: “Las grandes discusiones suelen empezar por una tontería, una palabra de más dicha fuera de tono o por alargar demasiado la última vocal de una frase aparentemente inofensiva”. En 53 domingos, una observación malinterpretada basta para hacer aflorar celos, frustraciones y cuentas pendientes.

El espectáculo se adentra en esta intimidad familiar con el humor incómodo y los diálogos afilados habituales del cineasta. Los personajes pasan de la complicidad al enfrentamiento en cuestión de segundos, atrapados en unos roles fijados durante la infancia.

Una historia que regresa a los escenarios

“La historia surgió del comentario de una mujer que era hija única y que hablaba con verdadera envidia de quienes tenían hermanos”, recuerda Gay. Aquella fascinación dio forma a una comedia sobre los vínculos fraternales y todo lo que una familia evita decir hasta que resulta imposible seguir callando.

La versión catalana, 53 diumenges, se estrenó en 2020 en el Teatre Romea con Pere Arquillué, Marta Marco, Lluís Villanueva y Àgata Roca. En marzo de 2026, Netflix estrenó su adaptación cinematográfica, protagonizada por Javier Cámara, Carmen Machi, Javier Gutiérrez y Alexandra Jiménez. Ahora la historia regresa a la cartelera barcelonesa en castellano con Julián López, Pepa Charro, Xavi Mira y Candela Serrat.

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Especialista en artes escénicas y música. Colabora con la revista Teatro Barcelona, ​​Teatro Madrid y distintos medios locales.

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