Han pasado veintisiete años desde que las canciones de ABBA convirtieron un enredo familiar en uno de los grandes fenómenos del teatro musical. Mamma Mia! volverá este otoño al Teatre Tívoli con una nueva producción dirigida por Juan Carlos Fisher.

La historia comienza pocos días antes de la boda de Sophie, una joven que vive con su madre, Donna, en una isla griega. Tras leer a escondidas el diario de juventud de su madre, descubre que tres hombres podrían ser su padre y decide invitarlos a la ceremonia sin contárselo a nadie. La llegada simultánea de los tres candidatos convierte los preparativos en un enredo sentimental. Donna también se reencuentra con Tanya y Rosie, sus antiguas compañeras de las Dynamos, el trío musical que formaron cuando eran jóvenes. Con la llegada de los invitados aflorarán viejos amores y asuntos pendientes en una comedia que aborda los vínculos entre madres e hijas, las segundas oportunidades y las distintas maneras de construir una familia.
Canciones como Dancing Queen, The Winner Takes It All, Super Trouper, Chiquitita, Voulez-Vous o Gimme! Gimme! Gimme! son reconocibles desde los primeros compases. La música, sin embargo, no funciona como un simple concierto de grandes éxitos: las letras se integran en los conflictos de los personajes y hacen avanzar la historia.

Un musical que abrió camino
Estrenado en Londres en 1999, coincidiendo con el 25.º aniversario de la victoria de ABBA en Eurovisión con Waterloo, Mamma Mia! contribuyó a popularizar los llamados jukebox musicals: espectáculos que crean una trama nueva a partir del repertorio de un artista o grupo. Desde entonces, el montaje ha recorrido más de 440 ciudades, se ha traducido a una quincena de idiomas y ha superado los 70 millones de espectadores en todo el mundo. En España, el musical se estrenó en 2004 con Nina en el papel de Donna. Tras tres temporadas en Madrid, llegó a Barcelona en 2007 e inició una larga gira. La actriz volvió a encabezar el reparto en 2015, cuando Mamma Mia! se instaló por primera vez en el Tívoli.

El éxito teatral dio el salto al cine en 2008 con la película protagonizada por Meryl Streep. Antes del rodaje, la actriz ya había visto el musical y había escrito una carta de agradecimiento a la compañía en la que dejaba una petición premonitoria: “Si alguna vez pensáis en hacer la película, llamadme”. El filme y su continuación ampliaron todavía más el alcance popular del título.
Una isla griega dentro del Tívoli
La versión que llega a Barcelona es una producción de SOM Produce estrenada en Madrid y posteriormente de gira. A diferencia de las réplicas del montaje londinense representadas durante años en todo el mundo, la propuesta renueva la dirección de actores, la escenografía, el vestuario y las coreografías. “Esta es la primera vez que se ha permitido una renovación de la puesta en escena”, explica el productor Marcos Cámara, que fija el objetivo en “hacer feliz al público desde el minuto uno”.

Más de 2.000 metros cuadrados de vegetación se extienden por el escenario y otros espacios del teatro para trasladar al público a la isla donde se celebra la boda. La producción incorpora cerca de 400 piezas y combinaciones de vestuario, un amplio dispositivo de sonido e iluminación LED. “Si las producciones anteriores llevaban un trocito de una isla griega al espectador, en esta se ha optado por llevar al espectador directamente a esa isla”, resume el equipo.
La coreografía de Iker Karrera también se ha creado expresamente para esta versión. Una propuesta “cien por cien nueva”, que “no está basada en producciones anteriores ni en la película”, y que vuelve a invitar al público a cantar y bailar al ritmo de ABBA.
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