La truita

La deconstrucción de la comedia burguesa

A partir de 26,00€
Comprar Entradas
Carles Armengol Gili
Una opinión de Carles Armengol Gili
07/07/2026 · Teatre Poliorama

La truita es una comedia especial, incluso extraña, si es que en realidad le podemos llamar comedia. Y es que esta obra del francés Baptiste Amann no es una pieza de bulevar previsible y acomodaticia, sino un drama disfrazado que se toma todas las libertades narrativas y estilísticas que le apetecen. Sus largos monólogos en medio de una conversación entre varios personajes, las salidas de tono totalmente inesperadas (la escena del karaoke, la llamada del ex), las escenas más oníricas o los discursos que casi rozan la abstracción… Todo uno avalancha de formas diferentes para deconstruir las obras de salón burguesas que tienen la familia como objetivo principal.

La libertad estructural de la obra es quizás su mejor virtud y seguramente su inconveniente más visible, sobre todo para un espectador que busque una linealidad argumental y una coherencia de discurso. Y no digo con esto que La truita no sea coherente, sino que se salta los márgenes de su género para poder exponer desde posiciones casi enfrentadas el salto generacional, las relaciones entre padres e hijos y la herencia de un legado contradictorio. También contribuyen muchísimo, al menos en este montaje, los recursos escénicos buscados por Ferran Utzet, un director que siempre saca punta a cualquier producción y nos sirve a menudo montajes de gran ambición (Dansa d’agost, Esperant Godot, La nostra ciutat).

Un otros de los platos fuertes de esta producción es el reparto de lujo que encabezan dos de los pesos pesados de la escena de los últimos años: Emma Vilarasau i Jordi Boixaderas. A su alrededor, un buen grupo de actores jóvenes pero ya bastante experimentados, como por ejemplo Sara Espígul, Miranda Gas y Júlia Bonjoch en los papeles de las tres hijas. De todos modos, habría que destacar a Arnau Puig en un papel que parece hecho a su medida y que proporciona alguno de los momentos más divertidos de la función.

Quizás no estamos ante una comedia redonda (tampoco creo que sea la intención) ni de un drama costumbrista de primera, pero sí podemos afirmar que estamos ante un producto único y de calidad que nos habla de temas muy próximos y universales. Un espectáculo que a pesar de la extrañeza que puede causar a momentos, deja imágenes para el recuerdo y momentos realmente inolvidables.

¿Ya estás registrado?
Entrar con email
¿Todavía no te has registrado? Crear una cuenta gratis