publicidad

Bouvetøya (la necessitat d’una illa)

Estamos hechos de sueños

A partir de 10,00€
Comprar Entradas
Sílvia Moreno Palomar
Una opinión de Sílvia Moreno Palomar
08/10/2026 · Teatre Lliure – Montjuïc

Hay ocasiones que el presente y el futuro se ven oscuros y sin esperanza. Momentos en que se piensa que la devaluación de la sociedad y la miseria no se pueden sobreponer. Pero hasta en esta devastación siempre surge un pequeño rayo de luz que, de una manera u otra, acaba arrancando una fuerza desconocida para luchar una vez más, aunque sea la última.

En esta producción se presenta una distopia, donde un grupo de amigos se unen después de hacer un viaje que les ha cambiado la vida para explicar al público un proyecto que quieren impulsar y para el cual necesitan de la participación del público. La única pista que se puede dar es que son actores y actrices que después de pasar por dificultades y diferentes experiencias, vuelven a vivir con ilusión su profesión.

El texto, que firman Ivan Benet, Cristina Genebat, Julio Manrique y Sergi Pompermayer, es la narración de un cuento, explicado con paciencia, sensibilidad y una elocuencia magnífica. Poco a poco, a través de las voces de los y las intérpretes se va desgranando el viaje que han sufrido cada uno/a. Como han bajado a los infiernos, a la desesperación, a la desilusión… y cómo consiguen trazar un plan que puede hacer revivir sus vidas. Un relato divertido y emotivo, lleno de pequeños matices que lo van agrandando a medida que se va narrando. Una historia que atrapa al público y lo envuelve de una especie de esperanza mezclada con melancolía. Magnífico.

Mireia Aixalà, Ivan Benet, Cristina Genebat, Xavier Ricart, Marc Rodríguez y Andrew Tarbet seducen con sus intervenciones a la espectadora, la van tirando hacia su terreno sin que se dé cuenta y al convierten en una más de las pasajeras de este viaje fantástico. Con unas interpretaciones muy naturales y un ritmo perfecto, consiguen hacer de esta obra un encuentro entre amigos para explicarse sus cosas. Damien Bazin y Júlia Izaguirre se suman a su talento en la parte sonora y de vídeo, elementos fundamentales para construir esta historia.

La puesta en escena es sencilla, pero como es ya marca de Manrique cada elemento tiene una finalidad, una función dentro de la representación, y eso ayuda a crear un marco específico y limpio para el relato.

Es una obra que muestra la pasión y la ilusión hacia el teatro de las personas que forman parte de este sector, sea en el ámbito que sea. Es una reivindicación del arte y la cultura a través de los escenarios, un lugar donde la libertad, la imaginación y los sueños son imprescindibles.

¿Ya estás registrado?
Entrar con email
¿Todavía no te has registrado? Crear una cuenta gratis