Buscando al más bueno o al menos malo
Bons i dolents es una obra escrita por y para Joel Joan. La historia parte de una situación aparentemente cotidiana: dos parejas de amigos se reúnen para cenar, pero la cena se “complica” cuando aparece una nueva invitada con una noticia bomba. A partir de ahí, los secretos, las mentiras y los reproches van saliendo a la superficie, dando lugar a una comedia de enredo en el que las risas están aseguradas.
Nelson Valente dirige con gran acierto esta obra manteniendo (como él sabe hacerlo) un ritmo frenético que mantiene la atención en el patio de butacas. La batalla dialéctica, los gestos y algunos detalles como el uso de drogas y alcohol para dar más énfasis a la acción, están servidas.
La escenografía muestra un piso aparentemente normal en el que no falta detalle para que cada uno de los personajes se mueva según convenga al texto dando al espectador motivos para mirar más allá del primer plano.
En todo este contexto tiene también cabida la reflexión ya que se pone en duda el buenismo de la gente, ese “querer ser siempre una persona amable y que cae a bien a todos”. Dónde están los límites de nuestras acciones, ¿somos conscientes del daño que podemos llegar a hacer cuando actuamos pensando solamente en nuestro propio interés? . He aquí un llamamiento a mirarse el ombligo y empezar a ser quien realmente somos. Porque todos somos buenos hasta que nos conviene no serlo.