Terapia de choque para reír... o no
Consulta familiar llega a El Maldà como una comedia ligera que apuesta sin ambages por el entretenimiento puro. Con una trama sustentada en constantes enredos y varias canciones intercaladas —que ayudan a dinamizar la función sin que la obra llegue a articularse como un musical puro—, la propuesta busca la complicidad del espectador desde el primer minuto.
La historia nos traslada a una sesión terapéutica poco convencional. Entre malentendidos, secretos inconfesables y salidas de tono, una madre, su hija y la psicóloga se ven abocadas a un cara a cara sin anestesia. Una serie de declaraciones extemporáneas y verdades incómodas amenazan con tambalear los cimientos de esta saga familiar, obligándolas a abordar, por fin y sin filtros, todo aquello que llevaban años esquivando.
El texto juega con chistes directos y situaciones disparatadas que, según el gusto del público, irán desde la sonrisa de simpática complicidad hasta la carcajada abierta. Una obra perfecta para desconectar y pasar un buen rato si no se le exige mayor profundidad dramática.
Dentro de un elenco bien compenetrado, merece una mención especial la labor de Núria Cuyàs. La actriz demuestra una solvencia y un dominio escénico excelentes; por trayectoria y talento, es una intérprete merecedora de escenarios de mayor envergadura.