El arte de reírnos de nosotros mismos
Volver al Teatre Condal para ver una obra firmada por Joel Joan es apostar sobre seguro si lo que buscas es ritmo, gamberrismo y risas sin filtros. Su nueva propuesta, Bons i dolents, es una comedia 100% marca de la casa donde la risa es la gran protagonista a lo largo de sus 80 minutos de duración.
La premisa es un clásico de la comedia de enredos que nunca falla: dos parejas de amigos quedan para cenar. Lo que debía ser una velada rutinaria salta por los aires tras una noticia bomba y la irrupción de una invitada sorpresa. Este cocktail teatral es el detonante de un vodevil creado por Joel Joan a la medida de Joel Joan, diseñado para lucir su estilo histriónico, directo y punzante.
Y es precisamente en este terreno de secretos, engaños y tensiones soterradas donde la dirección de Nelson Valente brilla. Por su trayectoria, Valente se siente sumamente cómodo manejando el ritmo en situaciones límite, logrando que el caos sobre el escenario se ejecute con la precisión de un reloj suizo.
Bons i dolents nos hace traspasar la frontera entre lo bueno y lo malo. ¿Quién es realmente la víctima cuando todos tienen algo que ocultar? Con un buen cúmulo de gamberrismo, la función nos invita a reírnos de todo y de todos, poniéndonos frente al espejo de nuestras propias hipocresías cotidianas. Un plan ideal para quienes buscan desconectar y disfrutar de la mejor comedia de la cartelera.