Al principio aparece la vida en su forma más simple, celular, orgánica. Los primeros movimientos se crean dentro de burbujas delicadas. Miravella nos transporta en un mundo primitivo donde las formas y los movimientos nos remiten a los orígenes y nos hacen explorar el animal que hay en todos nosotros. La danza es aquí una materia vibrante, rítmica y llena de colores que nos invita a un viaje a través de un mundo surrealista, poético y maravillosamente imaginativo.
Catherine Dreyfus creó su propia compañía de danza, Act2, en el 2008. En sus espectáculos le gusta traer el cuerpo en contacto con objetos físicos y en este sentido, la escenografía tiene un papel fundamental. Musicalidad, poesía, fluidez son ingredientes de su universo creativo, caracterizado por un toque surrealista teñido de ironía. Sus trabajos son delicados, efervescentes y estimulantes a la vez.